miércoles, 17 de abril de 2013

Deseo

Quiero atisbar en tu cuerpo
la vivisección de la carne,
ahí, donde pinceles de luz
harán intención el deseo.

Mis dedos, agrimensores del tacto,
hallarán en tu piel mi aliento,
retrato cálido e intenso
bosquejado sobre lienzos de sueño.

Navegar tu cuerpo,
sendero de prodigios,
y escuchar las voces de la sirenas
que me hundirán en tus aguas.

Construir infinitas cartografías
que viajen mis ansiosas palmas,
y al llegar a tus suaves playas
descubrir la gratitud en tu mirada.

lunes, 15 de abril de 2013

Vida y muerte

He sido cantor de pueblos antiguos
Y memoria de futuros posibles,
puedo ser abarcado en una noche
Y resumido en una palabra.

Como todos, he anhelado el infinito
Sin mirar mis propias alas
Y he buscado respuestas
Cuando preguntaba nada.

He mirado mi reflejo en muchos cuerpos
Sin encontrar en ninguno mi alma,
Pero aprendí que la carne
Tiene su propia nostalgia.

Entendí que somos desiertos
Llenos de espejismos
En búsqueda de observadores
Que confirmen nuestra estancia.

Con huellas en la arena de la playa
Esperamos trazar en alguien nostalgia,
Y olvidamos que desde siempre
Hay finos cadáveres diluyendose en el agua.

La irónica sonrisa de los muertos
Nos recibirá en la puerta,
Donde mirando hacia atrás
Comprendamos la verdad de la existencia.


domingo, 14 de abril de 2013

Gratitud

Gracias señor por darme una mujer
Con la luz de la luna en los ojos,
Que toma de la mañana el renacer,
Festiva, tan llena de gozo.

De un tenue andar
Y una breve melancolía,
Sin miedo a conquistar
La sombra de la rutina.

Usaré sus sonrisas para pintar
Mis flores en primavera
Y adornaré nuestro hogar
Con la ternura de su entrega.

Untaré de estrellas mis manos
Para acariciar su espalda
Y guardare esperanza entre mis manos
Para en las noches cobijarla.

Contigo

Contigo puedo intentar la nostalgia
O puedo moldear la ternura;
Puedo también mirar el color de mi soledad
O extrañar por siempre tu presencia.

Contigo he fragmentado la prosa
Tratando de vislumbrar mis sentimientos,
He andado entre las sílabas
Como laberintos de silencio.

Mester de juglaría préstame tu arte
Para plasmar en estas hojas vírgenes mi sentimiento,
Dame la orfebrería del lenguaje
para resonar el eco de un anhelo.

Soy un poco tu ausencia

Soy un poco tu ausencia,
Tu ausencia que me cuenta
Todos los instantes.

Y soy un poco el recuerdo,
El recuerdo de otros cuerpos,
De otras posibilidades.

Y tú, tú eres diálogo de estrellas
En la breve memoria de un segundo;
Eres el agua y el viento,
Eres certeza y presentimiento.

Y juntos somos como la verdad,
Somos un poco como el anhelo
Y otro poco como la inmensidad.

jueves, 17 de febrero de 2011

Sexo


Mi carne clama venganza,

una venganza antigua y secular,

una venganza que surgió con las primeras gotas

que abandonaron el mar.


Esta condena de soledad

tiene destino de arena,

de sutil tamaño e inmensa cantidad,

pero inocuo e inútil al final.


Escatológicos infinitos no bastan

ni lo logran ocultar,

pero padecemos la esperanza

y neceamos el afán.


¿Qué hacer?

Es tan culpable

quien te nombra

como quien te olvida.


Asi es: hay instantes

en que el cuerpo se hace inmenso

y el aliento brama

por alguien que tomar.


Pero no,

no nos engañemos:

nadie llena el hastío

ni sobrepasa la eternidad.


Y al final descubres

que todo ha sido vano,

que siempre has estado solo

y nadie bastará.





sábado, 4 de diciembre de 2010

Renovación

Hay un nuevo sentimiento caminando

Por los senderos de todos los días;

Son los mismos pasos sobre las mismas

Piedras, pero algo está cambiando.


 

Una nueva ternura nos mira

Desde el asombro de un viejo trazo

Y algo suave, leve y sin prisa

Se instala en el cotidiano abrazo.


 

Este rozar de cuerpos durante vidas,

Mudo, templado y azorado,

Se parece a aquel viejo pájaro

Que renacía de las cenizas.


 

No es la tempestad de nuevos alientos

Que se desbordan de mutuo deseo

Ni el vaivén de violentos sentimientos

Cuando prevalece, egoísta, el anhelo.


 

Eso, que atrapado en el pasado,

Nos volvía pareja con inexpertos sueños,

Viviendo infructuosos desencuentros;

Cambió o murió sin dejar rastros.


 

Prevalece la necia y tosca dulzura

Que suaviza los bordes oxidados

Del milagro que fue la locura

De descubrirnos con ojos azorados.


 

Ahora te miro desde el asombro

De un palpitar acelerado

Y siento la alegría de tocar

Tus sueños y llenar tus brazos.