sábado, 4 de diciembre de 2010

Renovación

Hay un nuevo sentimiento caminando

Por los senderos de todos los días;

Son los mismos pasos sobre las mismas

Piedras, pero algo está cambiando.


 

Una nueva ternura nos mira

Desde el asombro de un viejo trazo

Y algo suave, leve y sin prisa

Se instala en el cotidiano abrazo.


 

Este rozar de cuerpos durante vidas,

Mudo, templado y azorado,

Se parece a aquel viejo pájaro

Que renacía de las cenizas.


 

No es la tempestad de nuevos alientos

Que se desbordan de mutuo deseo

Ni el vaivén de violentos sentimientos

Cuando prevalece, egoísta, el anhelo.


 

Eso, que atrapado en el pasado,

Nos volvía pareja con inexpertos sueños,

Viviendo infructuosos desencuentros;

Cambió o murió sin dejar rastros.


 

Prevalece la necia y tosca dulzura

Que suaviza los bordes oxidados

Del milagro que fue la locura

De descubrirnos con ojos azorados.


 

Ahora te miro desde el asombro

De un palpitar acelerado

Y siento la alegría de tocar

Tus sueños y llenar tus brazos.


 


 


 


 

viernes, 3 de diciembre de 2010

Sólo los pendejos tienen certezas

Sólo los pendejos tienen certezas.

No me cabe la menor duda,

Puedo afirmarlo con total entereza.

Son aquellos que te miran

Y saben distinguir lo bueno y lo malo,

Los que saben cómo vivir

Y te dicen "éstas son las reglas".

Los que saben de libros

Donde la verdad está escrita

En tinta tan negra

Que aclara la conciencia.

Son los que encuentran amor

En metáforas rebuscadas

O en ídolos de yeso y piedra.

En el sufrimiento ven pureza

Y aman la virtud con tal pasión

Que odian a quien no la profesa.


Solo los pendejos tienen certezas,

Que no les quepa ninguna duda,

Podemos sostenerlo con firmeza.

Ellos ven el cielo estrellado

Y saben de ascendientes

Constelaciones y planetas.

Pueden encontrar consejos

O recomendar estrategias

Mirando las trayectorias de los cometas.

Conocen los infinitos alfabetos

Que se necesitan para interpretar

Los palimpsestos de la realidad;

Leen líneas en las manos

Para ubicar destinos

O comprender existencias

Y buscan, escarban y descifran

Hojas de té, huesos, entrañas y menudencias.


Solo los pendejos tienen certezas,

No hay lugar para la duda,

Se puede decir con crudeza.

Hablan de amor eterno

Y sin trastabillar te recetan

La familia y la fidelidad.

Les basta un cuerpo

Y saben mirar hacia los lados

Cuando hay necesidad.

Tienen ética de hierro

Para marcar como debe ser

La correcta felicidad.

La alegría que no es recta

Les causa molestia

Y odian con dulce intensidad

Al prójimo que intenta

Vivir la diversidad.


Como yo no soy pendejo

No tengo estás certezas.

La única cosa verdadera

Es que sólo los pendejos

Tienen certezas.