sábado, 4 de diciembre de 2010

Renovación

Hay un nuevo sentimiento caminando

Por los senderos de todos los días;

Son los mismos pasos sobre las mismas

Piedras, pero algo está cambiando.


 

Una nueva ternura nos mira

Desde el asombro de un viejo trazo

Y algo suave, leve y sin prisa

Se instala en el cotidiano abrazo.


 

Este rozar de cuerpos durante vidas,

Mudo, templado y azorado,

Se parece a aquel viejo pájaro

Que renacía de las cenizas.


 

No es la tempestad de nuevos alientos

Que se desbordan de mutuo deseo

Ni el vaivén de violentos sentimientos

Cuando prevalece, egoísta, el anhelo.


 

Eso, que atrapado en el pasado,

Nos volvía pareja con inexpertos sueños,

Viviendo infructuosos desencuentros;

Cambió o murió sin dejar rastros.


 

Prevalece la necia y tosca dulzura

Que suaviza los bordes oxidados

Del milagro que fue la locura

De descubrirnos con ojos azorados.


 

Ahora te miro desde el asombro

De un palpitar acelerado

Y siento la alegría de tocar

Tus sueños y llenar tus brazos.


 


 


 


 

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